COMUNIDADES DE APRENDIZAJE

En el curso 2001-2002, y una vez implantado el BI, nos planteamos que había que potenciar también el nivel inferior. ¿Qué hacer? Entre las experiencias que analizamos nos pareció conveniente, para las necesidades del centro en el primer ciclo de la ESO, aplicar las “Comunidades de Aprendizaje”, con amplio desarrollo y éxito en el mundo anglosajón y apoyados por la Administración Educativa.

Contactamos con el CREA y tras 40 horas de formación el claustro aceptó con 45 votos a favor y 2 en contra implantar este proyecto.

No es una experimentación especulativa, sino que se basa en experiencias contrastadas que han conseguido buenos rendimientos. Básicamente pretende alcanzar el máximo nivel de aprendizaje y desarrollo posible con cada alumno y que haya menos problemas de convivencia escolar, partiendo de una definición clara de las expectativas que padres, profesores y alumnos tienen del centro y del futuro de sus hijos. El desarrollo de esta experiencia recurre al apoyo externo (voluntariado) con el fin de ayudar y complementar la labor del profesor.

Durante este primer trimestre del curso 2002/2003, el centro ha ido definiendo cuales eran sus problemáticas desde las perspectivas de padres, alumnos y profesores. Es lo que se denomina “fase del sueño”, es decir soñemos como desearíamos que fuera el centro y la enseñanza que se da en él.

            Sueños o expectativas de padres, profesores y alumnos han sido puestas en común y se van priorizando para ir consiguiendo, paso a paso, mejorar la marcha académica y la disciplina. Es clave la implicación de las familias en el proceso, así como la presencia de estamentos y personas (voluntariado) para llevar adelante todos los temas.

            En este segundo trimestre se han puesto ya en marcha distintas comisiones de trabajo mixtas (profesores, padres, alumnos) que diseñan planes de acción que se llevan a la práctica y son evaluados quincenalmente, viendo si hay una incidencia positiva en la mejora del centro.

            Se parte de la cultura del esfuerzo, pero no sólo para los más favorecidos, sino para todos, por lo que es preciso apoyarla en los casos problemáticos o en aquellos cuyas familias presentan mayores dificultades de acceso a la nueva sociedad de la Información. Igualmente se defiende la mayor integración posible de los alumnos favoreciendo el aprendizaje entre iguales. El centro se abre a la sociedad y practica una política de puertas abiertas para, entre todos, abordar los problemas.

            En lo que va de curso hemos iniciado ya, entre otras, las siguientes acciones:

1- Cuando este año nos dieron los cupos en julio no había ningún inmigrante sin o con poco conocimiento del español y por tanto no hubo cupo para ello. Posteriormente han llegado 7 alumnos (dos marroquís, dos mauritanos, dos ucranianas y una búlgara). ¿Qué hacer con ellos?. Van desde no saber hablar o escribir absolutamente nada de castellano hasta un nivel medio que difícilmente les permite integrarse en el aula. En este momento hay 10 profesores que se han comprometido a atender a estos alumnos por encima de su horario laboral (además de), porque sabemos que lo lógico sería que la Administración lo concediera, pero también sabemos que si esperamos desesperaremos. Así pues hay un horario paralelo que cubre las 30 horas. Los alumnos acuden a aquellas asignaturas que el Departamento de Orientación decide que pueden incorporarse y a este aula a aprender español el resto del tiempo. El tema es diverso y va desde las 25 horas de Nouredine, hasta las 4 horas de Alona. A medida que se van soltando en castellano se van incorporando a todas o casi todas las materias. La verdad es que es muy agradecido verles crecer a una velocidad increíble. Sus ganas por aprender, sus esfuerzos compensan también el nuestro.

2- Por otro lado desde comienzos de enero han comenzado a colaborar con nosotros dos mediadores gitanos, que tienen como función el facilitar la inserción de estos alumnos, evitando conflictos y favoreciendo su aprendizaje e informar y atraer a las familias gitanas hacia el centro. Así, además de la presencia en el centro, estos mediadores gitanos, en colaboración con otras acciones del Secretariado Gitano, ayudan a estos alumnos a hacer los deberes y dan apoyo por la tarde (martes y jueves) premiando con talleres de guitarra y percusión (viernes) y con talleres de estética personal (miércoles) a los que acuden a las clases y llevan un comportamiento normal en el aula.

Llevamos un par de meses y evidentemente no hay una varita mágica que solucione los problemas y menos que cambie mentalidades, pero los datos hasta ahora son muy significativos: reducción drástica del absentismo y de la conflictividad de este colectivo. Además la asistencia a las clases de apoyo de la tarde ha pasado de 5 alumnos en enero a 17 a finales de febrero, lo que ha llevado a que una alumna gitana de 2º de Bachillerato tenga que colaborar con una de las mediadoras que también acabó Bachillerato en nuestro centro ( -con los chicos hemos tenido peores resultados-).

            Igualmente se trabajará con las familias procurando su mayor acercamiento y participación en la vida del centro (charlas sobre salud o problemas de la adolescencia, economía doméstica, importancia del estudio, acceso a las NT etc.). Dos madres gitanas participan en el proyecto de Comunidades como voluntarias y una en la Comisión Gestora en absoluta igualdad.

3- Desde mediados de febrero han comenzado a incorporarse al aula, con una metodología de trabajo activo, unos 20 voluntarios externos (profesores, padres, ex-alumnos y alumnos de magisterio, compañeros de otros centros ), que se han prestado gratuitamente a colaborar con el profesor dentro del aula.

Ello supone más trabajo de organización, pero qué duda cabe que este cambio metodológico, desde una enseñanza más constructiva y de aprendizaje entre iguales, dialógico, con la presencia de 3 ó 4 adultos dentro del aula para trabajar en pequeño grupo favorecerá y dinamizará el aprendizaje, como se ha constatado en todas las experiencias de este estilo que se han realizado, y favorecerá sin duda un mejor comportamiento y unas clases más aprovechadas.

4- A nivel de infraestructuras también hay una lista de acciones a desarrollar que pretenden favorecer y potenciar el uso de la biblioteca de una forma creativa, el acceso de las familias a Internet o la mejora en general de equipamientos y materiales. 

                En este proceso aceptado por los padres, profesores y alumnos, estamos. Es un proceso que ha ilusionado a la comunidad educativa y en el que todas las partes implicadas en la educación deben de colaborar. Sabemos que no hay milagros y que la mejora será lenta, pero de la reflexión y las altas expectativas de lograr algo mejor nunca se ha producido empeoramiento. La mejor manera de solventar los problemas es afrontarlos.